
Mucho se ha hablado sobre los procesos de desclasificación OVNI tanto en Reino Unido como en Francia, pero muy poco del proceso español.
En abril de 1992 comenzó el proceso de desclasificación de informes ovni por parte del Ejército del Aire. Es decir, los expedientes que desde hacía tres décadas engrosaban los archivos militares salieron a la luz con las explicaciones correspondientes. Los veredictos del MOA no dejaron títere con cabeza, y se explicaron la mayoría de los casos asegurando que efectos meteorológicos, visiones del planeta Venus o la Luna habían provocado estas observaciones. Esto motivó una rápida réplica por parte de numerosos investigadores ovni, encabezados por el periodista J.J. Benítez. Para ellos se estaba manipulando y ocultando información esencial, y se estaban dando explicaciones completamente absurdas para muchos incidentes.
Por otro lado, un grupo de investigadores liderados por el "ufólogo" Vicente Juan Ballester Olmos colaboraron con este proceso aportando documentación para explicar estos sucesos ovni.
Este proceso de desclasificación, como comprobaremos fue una autentica burla para la sociedad y para la propia democracia.
Esta falsa desclasificación no hizo más que intentar enterrar un fenómeno totalmente real, son cientos o casi diría miles los casos ovni que se registran a lo largo y ancho del mundo en un año. Y el MOA, con la colaboración de supuestos investigadores, imagino pagados para silenciar prácticamente todo, se dedicaron a sacar a la luz casos con una aparente explicación lógica. Más o menos cien casos ovni, presuntamente los más impactantes e importantes están aún en los archivos secretos del MOA. Casos como el de Talavera la Real (Badajoz), donde tres militares, José María Trejo, Juan Carrizosa Luján y José Hidalgo, fueron testigos, después de estar cinco minutos con dolor de oído debido a un silbido agudo, vieron un ser gigantesco detrás de ellos, rodeado de una luz verdosa, tras la cual vieron una figura humana flotando en el aire, de cabeza pequeña y gran torso, sin extremidades. José María Trejo perdió la visión y el conocimiento cuando se disponía a abrir fuego contra el ser. Los otros dos soldados lograron abrir fuego y se quedaron pasmados al ver como los 21 casquillos de bala que cada uno de ellos disparó traspasaban al ser, mientras que éste comenzaba a desaparecer, emitiendo un destello parecido al de los televisores al apagarse.
Oficialmente nunca se llegó a encontrar los casquillos en esa zona, pero al parecer dos vehículos SEAT 124 que circulaban por la antigua nacional V en paralelo a la base recibieron en sus puertas algunos de los disparos “extraviados” de la peculiar escaramuza.
Por su parte el soldado José María Trejo tuvo una extraña enfermedad días después del incidente.
Tampoco está en los informes desclasificados, el hecho ocurrido en el radar militar de Aitana (Alicante) el 21 de julio de 1975, alrededor de la medianoche.
En las pantallas del radar se identificaron tres presencias de origen desconocido. De color rojo y apariencia ovalada, tres ovnis llegaron a posarse en paralelo a la Estación de Vigilancia Aérea. Pudiendo ser observados a simple vista por los funcionarios. Los testigos L.A. y C.P. salieron al exterior a observar con mayor precisión las tres formaciones luminosas. De repente una de las luces avanzó lentamente hacía el patio cuadrado donde se encontraban los testigos. Conforme se acercaba los testigos pudieron comprobar como la luz parecía tener forma de balón de rugby. El objeto quedó en paralelo y casi a ras de suelo de la alambrada, mientras las otras dos luces desaparecían en cuestión de segundos. En un momento dado el objeto comenzó a remontar la ladera y penetró sin titubeos en el perímetro de la instalación. En ese instante y movido por el pánico, L.A. comenzó una frenética carrera con la intención de huir de aquel objeto que se les echaba encima, el otro testigo C.P. se tumbó para resguardarse y presenciar la escena desde el otro lado del gran patio. El objeto haciendo ademán de perseguir al horrorizado radarista siguió su senda situándose frente a él, provocando que el militar estuviese a punto de caer por la balconada que coronaba la instalación. El testigo observó como la “pelota de rugby” descendía hasta colocarse justo encima de su cuerpo, del misterioso objeto salió una sombra que resultó ser una compuerta de la cual salió un gran haz de luz con dirección al testigo. Según afirmaron los dos testigos esa luz era parecida a la que deja la cola de un cometa.
Esta luz se puso frente al pecho de L.A. y durante unos segundos se quedó así, hasta que se volvió a integrar en el cuerpo principal y, tras desaparecer la trampilla, emprendió una veloz huida en vertical hasta desaparecer en el firmamento.
De estos sucesos nada aparece en los informes desclasificados, se sabe que un juez instructor que recogió todas las declaraciones y los informes referentes al suceso elaboró un archivo de este caso.
Hace poco se descubrieron varias cosas.Según publicó la revista Enigmas, hablaron con una persona que cumplió el servicio militar en Sevilla y supuestamente sabría mucho sobre este asunto.
Sus conocimientos administrativos terminaron por situarlo en el despacho de un alto mando del ejército en el estado mayor. Allí este muchacho hacia entre otras cosas fotocopias, miles de fotocopias al día. Por sus manos pasaban informes expedientes y documentos de alto secreto. Pero un día recibió de su mando inmediato una serie de informes sobre avistamientos OVNI producidos en Andalucía. Aún sabiendo el riesgo que corría hizo dos copias de todo esto. Y se las hizo llegar al investigador Manuel Carballal.
Fotocopias de expedientes OVNI del ejército español, tomadas del original, y no de la versión desclasificada por el MOA a partir de 1992.
Se puede afirmar que la antigua desclasificación OVNI fue incorrecta.
Casos como el del escrito nº2926-5, que debería haberse incluido en el expediente 690402, sobre el avistamiento producido en Becerrea (Lugo), desclasificado el 30 de abril de 1993, no se desclasificó por indicación del comandante en jefe del MOA Tte.Gnral.Alfredo Chamorro.
Otra documentación también fue “omitida” o bien olvidada por el MOA, como un escrito breve que acompañaba el expediente 651116, sobre un OVNI avistado en la base aérea de San Javier.
Por ejemplo en el expediente original del famosísimo caso acontecido el 4 de noviembre de 1968, y que fue desclasificado justo 24 años después, protagonizado por el Comandante Juan Ignacio Lorenzo Torres, el margen superior de la primera hoja, que recoge las transcripciones de la conversación del avión pilotado por Lorenzo Torres con el centro de control, se incluye una nota manuscrita que dice textualmente “Comandante Lorenzo, ¡ojo!”. En la versión desclasificada, dicha anotación ha desaparecido ¿Que querían decir con ella?
La nota manuscrita: “Facilitado a J.J. Benítez” que aparece en el expediente del famoso caso canario del 24 de noviembre de 1974, desclasificado veinte años después, también ha desaparecido. Solo que con esta nota lo hizo también un documento de siete paginas titulado: “Extracto sobre el informe de un fenómeno aéreo observado el 24 de noviembre del 74 en la isla de Gran Canaria”, que acompañaba al expediente original.
Por ejemplo, tampoco se ha desclasificado por el MOA, un avistamiento antiguo, sin fecha ni lugar especificado, de una “Luz de 80metros; de largo 47m; de anchura 7m; velocidad 900km/hora; la altura a la que se encontraba era de 1500 metros; la aparición fue a las 20:30 horas; lugar el portal catorce…”
Lo mismo puede decirse de otro caso – posiblemente en diciembre de 1968-, avistado en Santurce: “Hora 21:03 hora local; altura en ascenso; duración poco, unos instantes; color metálico; movilidad muy rápida; observaciones, objeto luminoso circular con destellos azules brillo metálico. Apareció tras Punta Galea. Ascenso vertiginoso dejando estela espiral luminosa, no observado desde observatorio P.Galea.
Otro caso seria el ocurrido el 4 de noviembre de 1970, protagonizado por dos cazas en la base aérea de Zaragoza, pilotados por Juan Sáez Benito y Luis Carvallo que estuvieron junto a un aparato con forma de huevo y varias ventanillas. O el caso ocurrido el 17 de noviembre de 1979, en la base aérea de los Llanos en Albacete, donde el piloto Fernando Cámara a bordo de un MIRAGE F-1 estuvo volando una hora y quince minutos con un objeto misterioso delante de él y que, según su testimonio, tenia un tamaño parecido al del edificio de la Plaza de España puesto horizontalmente.
Lo que más llama la atención y que ofende a nuestra inteligencia, son casos de alto grado de extrañeza, con militares como testigos, casos que simplemente no existen oficialmente en los archivos del ejército del aire. Por ejemplo el referente al que quizá sea el caso ovni más importante en la historia de la ufología militar española. Una persecución en pleno día, entre un objeto no identificado de aspecto “metálico” y varios cazas del Ejército del Aire español, que fue recogido en varios radares.
¿Pero porque tanto secreto?
Una teoría podría ser que todo esto estuviera perfectamente pensado y organizado para intoxicar el tema o bien para comprobar la reacción de la sociedad española. No tiene sentido que el propio ejército descalifique a sus propios testigos militares. Y hay expedientes donde esos testigos quedan a la altura del betún.
Si a todo esto le faltaba más polémica, habría que añadir la instrucción general confidencial IG 40-5 que demuestra que los militares de nuestro país sí se toman en serio el asunto ovni.
En esta instrucción incluso se aprecia la posibilidad de que aparezcan humanoides junto a los ovnis. ¿Como es posible que por un lado estén echando tierra por todos los casos, justificándolos con globos sonda, visiones del planeta Venus… y secretamente estén dando instrucciones a los jueces instructores para que cuando interroguen a los testigos pregunten, si ha habido tripulantes, si llevaban armas, si fueron hostiles, que altura tenían, si dejaron huellas…
Esto demuestra que alguien nos está mintiendo, pero claro si hay una consigna internacional al respecto, a ver quien es el guapo que se presenta de uniforme en la tv diciendo que todo esto es verdad...





