lunes, 9 de marzo de 2009

Continuos incendios sin explicación afectan a familia del sector rural de Putaendo

FUENTE IIEE CHILE
Este hecho comenzó a registrarse cuando el martes pasado, los propietarios de la vivienda sintieron que el techo de su casa era apedreado, saliendo a la calle para no encontrar al supuesto autor que habría arrojado las piedras al tejado de la vivienda. Luego y sin explicación alguna comenzó a incendiarse una zapatilla que estaba debajo de una cama, la cual generó bastante fuego, el que llamativamente no alcanzó el colchón de la misma cama, siendo el propio jefe de hogar el que lanzó la zapatilla hacia el patio de la vivienda. Posteriormente se iniciaron en distintos puntos de la vivienda pequeños incendios, como por ejemplo una cómoda desde donde salía gran cantidad de humo, encontrando una polera con una profunda quemadura, pero en el cual no hubo fuego.

Estos sucesos, catalogados por la misma familia como inexplicables, se
repiten a lo menos unas seis o siete veces durante el día y en
distintos lugares de la misma casa, incluso en un mueble donde se
guardaba mercadería, específicamente fideos, los cuales también fueron
quemados por fuego. Llama la atención que en cada lugar donde se ha
registrado el inicio del fuego, la familia asegura encontrar restos de
confort, los cuales a pesar de ser fáciles de consumir, se encuentran
parcialmente quemados.

Diario
El Trabajo visitó la vivienda la tarde de este martes y recorrió
cuidadosamente cada sector mostrado por la familia, pudiendo comprobar
la veracidad de los hechos, los cuales parecen sacados de una película
de terror debido a que efectivamente hay claros y evidentes signos que
ha dejado el fuego, el cual incluso afectó al baño (pozo séptico),
siendo imposible que estos fenómenos se iniciaran por ejemplo a raíz de
un cortocircuito, ya que la instalación eléctrica de la vivienda es
totalmente nueva y se encuentra en óptimas condiciones.
Esta
dramática situación mantiene con el alma en un hilo a esta familia, la
que permitió que se tomasen fotografías del lugar con la única
condición de no entregar detalles de la ubicación de la vivienda. No
obstante lo anterior y en forma totalmente responsable, estamos en
condiciones de asegurar que lo aquí narrado realmente existe, para lo
cual incluso nos hemos apoyado con grabaciones realizadas a la familia,
en el cual por ejemplo el dueño de casa, de 75 años, textualmente
señaló:
El martes de la semana pasada sentimos que nos tiraban piedras arriba del techo y no había nadie, al rato después empezó el primer incendio, y de ahí no paró más, se nos prende fuego a cada rato y en distintos lugares de la casa. El domingo se nos prendió más de veinte veces. Tenemos que tener baldes con agua en todos los rincones de la casa porque en cualquier momento aparece el fuego. Tengo 75 años, nacido y criado en este sector y nunca había visto algo así. Yo creo que aquí hay un espíritu malo que está en mi casa, por eso le hemos pedido al cura que venga dos veces a rezar porque ya no hallamos qué hacer, estamos desesperados»

Tal como lo mencionaba el propio jefe de hogar, al llegar a la vivienda encontramos al padre Francisco Valenzuela, quien por largo rato se reunió en forma privada con la familia, procediendo a orar junto al entorno familiar. Posteriormente tomamos contacto con el sacerdote, quien señaló que está recopilando toda la información y que por el momento no entregará opinión al respecto, expresando que en estos momentos «lo más importante es orar por la tranquilidad de esta familia».
No podemos dejar de mencionar que los pocos vecinos de esta familia, los cuales por cierto ya están enterados, son fieles testigos de un hecho que al parecer no tiene una explicación lógica, aunque para algunos podría tratarse de un fenómeno pirokinésico (hace referencia a la persona que posee la capacidad para controlar y conducir el fuego), sin embargo para la familia y para los vecinos, es difícil entender esta explicación, toda vez que son mudos testigos de una situación de la cual hemos tratado de dar cuenta en forma responsable y veraz, sin caer en el morbo, con la única finalidad de dar testimonio de un hecho que esperamos pueda tener una explicación lógica, porque quienes estuvimos realizando esta nota en dicho lugar, solo hemos contado lo que vimos, lo que se nos mencionó y lo que realmente ahí está ocurriendo.

Patricio Gallardo M.
Miércoles, 25 de Febrero 2009